El papa Francisco volvió a clamar hoy por una tregua en Ucrania y llamó a la apertura de negociaciones ·no impuestas por la fuerza, justas y estables», al tiempo que «Renuevo mi llamamiento para que se alcance un alto el fuego de inmediato» (en Ucrania, NDR) y que «las armas callen y que se gesten «las condiciones para llegar a negociaciones capaces de conducir a soluciones no impuestas por la fuerza sino acordadas, justas, estables, y lo serán si se fundan en el respeto al valor sacrosanto de la vida, así como de la soberanía e integridad territorial de cada país, así como de los derechos de las minorías y preocupaciones legítimas».
El Sumo Pontífice se expresó de este modo en el Angelus, dedicando hoy su reflexión antes de la oración mariana a la situación en Ucrania.
«El avance de la guerra en Ucrania se ha vuelto tan grave, devastador y amenazante que suscita una gran preocupación. Por eso, hoy quisiera dedicarle toda la reflexión antes del Ángelus», dijo el Pontífice.
«De hecho, esta herida terrible e inconcebible de la humanidad, en lugar de sanar, continúa sangrando cada vez más, con el riesgo de agrandarse», enfatizó.
«Me afligen los ríos de sangre y lágrimas derramados en los últimos meses -lamentó el Papa-. Me entristecen las miles de víctimas, especialmente niños y las muchas destrucciones que han dejado a muchas personas y familias sin hogar, y amenazan con el frío y el hambre a vastos territorios». (ANSA)
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