El gobierno nacional confirmó que Médicos Sin Fronteras (MSF) ya no está autorizada a brindar atención de salud en Darién por la que cruzan miles de migrantes cada día, una semana después de que la organización reportara un aumento de los ataques y de la violencia sexual a migrantes en esa zona.
La propia ong anunció un día antes que se vio obligada a suspender toda actividad médica para la población migrante en el Darién por disposición de las autoridades panameñas, que alegan que actualmente no cuenta con un convenio de colaboración vigente con el Ministerio de Salud y que habían intentado en vano obtener dicha renovación desde octubre de 2023.
En un comunicado, el Ministerio de Salud de Panamá indicó que notificó el pasado 29 de febrero de 2024 de manera formal a MSF la suspensión de actividades. Panamá dice que está trabajando con otras organizaciones en esa zona y además se evalúa la posibilidad de incorporar en el terreno “otro organismo” no gubernamental para brindar atención de salud en Darién.
El mismo día, Médicos Sin Fronteras denunció el aumento de ataques que sufre la población migrante en el paso por la selva del Darién, así como su nivel de brutalidad y crueldad extrema. Según la ong, sus equipos médicos brindan cada mes atención en salud física y psicológica a casi 5.000 personas, con un especial énfasis en las sobrevivientes de violencia sexual.
“En las últimas semanas, los equipos sanitarios han registrado más ataques de extraordinaria violencia y violencia sexual, en un número inédito de asaltos, en lo que se teme que pueda ser un empeoramiento de la situación ya terrible de la ruta por la selva”, dijo la organización médica.
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