La inclusión de la Ruta Colonial Transístmica de Panamá en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco contribuirá a la «revalorización continua» de la cultura e identidad del país como «Puente del Mundo» y dará un impulso al desarrollo integral y turístico del sitio y sus alrededores, afirmó la ministra de Cultura panameña, Giselle González Villarrué.
La Ruta Colonial Transístmica incluyen el Sitio Arqueológico de Panamá Viejo y el Distrito Histórico de Panamá (Patrimonio Mundial desde 1997), las Fortificaciones de la Costa Caribe de Panamá: Portobelo y San Lorenzo (en la lista del Patrimonio en Peligro desde 2012), y los caminos coloniales que los unen: el Camino de Cruces y el Camino Real.
La ministra panameña de Cultura afirmó a EFE que la categoría de Patrimonio Mundial de la Unesco es un «reconocimiento a la importancia del valor cultural, histórico y arquitectónico» de los sitios.
Es así que «los sitios reconocidos por contar con valores universales excepcionales contribuyen a la revalorización continua de las culturas y de las identidades, le otorgan un prestigio internacional al país, además de permitirles un desarrollo integral, donde los activos turísticos naturales y culturales den sostenimiento económico a las labores de gestión y de investigación», explicó la ministra González.
Se genera, además, «un compromiso público, privado y ciudadano» para la «conservación y desarrollo» del sitio, se «refuerza la identidad para el local y se añade un nuevo atractivo turístico complementando la oferta actual» de Panamá.
Un nombramiento con justificación histórica y sostenibilidad
En julio de 2019, el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco decidió posponer la inscripción de la Ruta Colonial Transístmica de Panamá a la espera de que la nación centroamericana entregara una propuesta revisada que cumpliera una serie de recomendaciones.
Entre otras cuestiones, el Comité pidió a Panamá presentar una propuesta que lograra justificar el valor universal excepcional de la ruta y que garantice la sostenibilidad financiera a largo plazo para la conservación y la gestión de este conjunto de sitios a través de la asignación adecuada de fondos.
Ahora, a diferencia de 2019, «se reforzó la justificación de los valores universales de los sitios propuestos en esta Ruta, con los nuevos estudios e investigaciones arqueológicas e históricas, preparados por nuestro equipo científico del Centro de Investigaciones Históricas, Antropológicas y Culturales, CIHAC-AIP», afirmó la ministra.
Por otro lado, destacó, «se creó un sistema interinstitucional para el manejo del bien seriado, el que se hizo acompañar de un Plan de Manejo Integral de toda la Ruta Colonial Transístmica, cumpliendo así con los requerimientos de Unesco establecidos en el 2019». (EFE)
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