Las unidades del Servicio Nacional de Migración actuaron de forma inmediata en el Aeropuerto Internacional de Tocumen al detectar presunta vinculación de un ciudadano de nacionalidad canadiense con la organización criminal conocida como Clan del Golfo, dedicada al tráfico de drogas, extorsión y múltiples delitos conexos.
El pasajero procedía de Medellín, Colombia, y se encontraba en tránsito con destino final a Salvador, Bahía, Brasil. Tras activarse las alertas de verificación, se determinó la aplicación del Artículo 50, numerales 4 y 5, del Decreto Ley 3 del 22 de febrero de 2008, por lo que no se le permitió continuar su viaje.
La medida confirma que los filtros de seguridad del principal centro aéreo del país operan de manera permanente y rigurosa. Panamá reafirma que no será vía libre para organizaciones delictivas transnacionales. Ningún indicio de riesgo se pasa por alto.