«Todo es posible»: así respondió el cardenal Jean-Marc Aveline de Marsella, al margen de una rueda de prensa en el Vaticano sobre una iniciativa relativa a los jóvenes en el Mediterráneo, consultado sobre si era posible que el Papa Francisco renunciara por sus condiciones de Salud.
«Vivimos esto con cierta ansiedad», agregó el eclesiástico.
Otro cardenal presente, el de Barcelona, Juan José Omella Omella, añadió: «No soy un profeta, no tengo una respuesta, pero las reglas así lo prevén».
El precedente más cercano es el de Benedicto XVI, quien presentó su dimisión en el año 2013 alegando falta de fuerza para continuar su papado.
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