Rusia bombardeó la capital ucraniana durante más de 12 horas durante la noche y hasta el martes, matando al menos a una docena de personas en otro ataque aéreo que, según las autoridades, tenía como objetivo amenazar a la población civil.
Los ataques marcaron el sexto día consecutivo de intensos ataques rusos contra Kiev, un hecho sin precedentes desde que Rusia lanzó la invasión a gran escala de su vecino hace más de cuatro años y medio. Los ataques aéreos consecutivos están diseñados para desgastar a la población civil interrumpiendo la vida cotidiana, según han declarado funcionarios ucranianos.
Los misiles de crucero y balísticos, los drones a reacción, las bombas planeadoras y las salvas de artillería tuvieron como objetivo Kiev y otras ocho regiones. Los ataques hirieron a más de una docena de personas, entre ellas tres niños, justo cuando millones de escolares ucranianos regresaban a clases el martes para comenzar su quinto año escolar desde la invasión.