Boris Johnson aseguró hoy ante el Parlamento que su gobierno «sigue adelante» para aplicar su programa, pese a la avalancha de renuncias de funcionarios por el enésimo escándalo que lo afecta y a las encuestas que muestran que el 70% de los británicos creen que debería dejar su cargo.
Después de superar una moción de censura por haber participado en fiestas durante el confinamiento más estricto por la pandemia, Johnson ahora enfrenta un aluvión de críticas por haber protegido a un aliado político, Chris Pincher, pese a que sabía que enfrentaba varias denuncias por acoso sexual.
En total han dejado sus cargos dos «superministros», tres viceministros, cinco subsecretarios y tres funcionarios de alto nivel.
En las últimas horas, anunciaron su salida del gobierno Will Quince, viceministro de Familia e Infancia, Robin Walker, viceministro de Educación, Laura Trott, asesora del ministerio de Transportes, John Glen, viceministro del Tesoro, que se suman al alejamiento de dos «pesos pesados» como los ahora ex ministros de Hacienda, Rishi Sunaj, de Salud, Sajid Javid.
Glen, en particular, renunció con una dura carta en la que sostiene que el país «se merece algo mejor» que Johnson.
Entre tanto, una encuesta de YouGov divulgada hoy muestra que casi el 70 por ciento de los británicos cree que Boris Johnson debe renunciar, posición que respalda también gran parte de la prensa, inclusive aquella cercana a los conservadores del primer ministro. (ANSA)