Playa Punta Chame se ha convertido en un santuario vital para la protección y preservación de las tortugas marinas.
A través de la colaboración entre autoridades, organizaciones y voluntarios, se busca combatir amenazas críticas como la pesca incidental, la contaminación y el calentamiento global, el cual pone en riesgo el éxito reproductivo debido al aumento de las temperaturas.