Miguel Antonio Bernal argumenta que el agua debe ser reconocida como un derecho inalienable dentro de una futura reforma constitucional en Panamá para superar la crisis hídrica que afecta severamente a la región de Azuero.
Considera necesario crear conciencia sobre la urgencia de proteger este recurso vital mediante normas constitucionales estrictas, superando el atraso del país frente a los estándares internacionales.