China pidió el viernes a Reino Unido que aplique un “castigo severo” sobre los involucrados en la muerte de 39 personas, que se cree son ciudadanos chinos, encontrados en el contenedor de un camión cerca de Londres, mientras la policía británica interroga al conductor sospechoso del homicidio.
La autopsia de 11 de los fallecidos comenzó mientras la policía y los expertos forenses trataban de identificarlos, las causas de la muerte y los implicados en la presunta red de trata de personas.
Los detectives seguían interrogando al camionero de 25 años de Irlanda del Norte, que fue arrestado después de que se descubrieran los cuerpos en la caja de su camión refrigerador en un polígono industrial cerca de Londres, en las primeras horas de la mañana del miércoles.
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