El helicóptero militar que transporta los restos de Francisco Franco ha despegado del Valle de los Caídos con dirección al cementerio de Mingorrubio, donde serán reinhumados en un panteón.
En el aparato, un Superpuma de las Fuerzas Armadas, viajan los dos pilotos, la ministra de Justicia, Dolores Delgado y otros altos cargos del Gobierno; el abogado de la familia Luis Felipe Utrera; y el nieto mayor del dictador Francis Franco.
“Tiene un gran valor simbólico para España”, dijo el politólogo Pablo Simón, “ya que el monumento (a Franco) siempre ha estado vinculado a aquellos que todavía añoran el régimen anterior”.
Con la denegación del acceso a los medios, unos pocos elegidos presenciarán la ceremonia de exhumación: la ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado, un experto forense, un sacerdote y 22 de los descendientes de Franco.
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