La escalada diplomática entre Argentina y Gran Bretaña se intensificó luego de que el gobierno de Javier Milei defendiera el jueves su decisión de impulsar un arbitraje internacional para frenar la explotación petrolera en las disputadas islas Malvinas pese a la oposición de Londres.
En un comunicado, la cancillería dijo que “Argentina rechaza que el Reino Unido caracterice el recurso argentino al arbitraje en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar como un intento de ‘socavar’ los derechos de alguien”.
El comunicado sostuvo que el recurso al arbitraje busca “preservar los legítimos derechos del pueblo argentino sobre sus recursos naturales” y cuestionó a Gran Bretaña por no honrar la convención del mar e intentar imponer su interpretación “infundada” como una “verdad absoluta”.