Un tribunal declaró penalmente responsables a una constructora y a su ingeniera residente por el trágico fallecimiento de tres personas, además de las heridas sufridas por una joven, tras un incidente ocurrido en marzo de 2018 cuando un automóvil precipitó desde un estacionamiento elevado.
La columna vertebral de la acusación giró en torno a la violación de normativas de seguridad estructural durante la edificación del inmueble entre 2008 y 2011, lo que evidenció una grave negligencia en el cumplimiento del deber de cuidado.