El gobernador de una isla en el centro de Filipinas dijo el domingo que al menos 72 personas murieron debido a la devastación causada por el tifón Rai en la mitad de las localidades que lograron comunicarse con él, lo que eleva a por lo menos 146 las víctimas fatales de la tormenta más poderosa que ha azotado este año al país.
El gobernador Arthur Yap, de la provincia de Bohol, dijo que hay 13 heridos y 10 desaparecidos. Dejó entrever que la cifra de fallecidos podría aumentar considerablemente debido a que muchos alcaldes no han podido hablar con él porque las comunicaciones están interrumpidas.
En un comunicado difundido por Facebook a primeras horas del domingo, Yap ordenó a los alcaldes de la provincia que canalicen recursos económicos para garantizar la entrega de despensas con alimentos y agua potable. Lo del agua es un problema urgente debido a que las estaciones hidráulicas no han logrado reanudar su servicio debido a la falta de energía.
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