El día de las elecciones de 2024 llegó el martes, cuando decenas de millones de estadounidenses ya habían emitido sus votos. Esto incluía cifras récord en Georgia, Carolina del Norte y otros estados clave que podrían decidir al ganador.
La participación anticipada en Georgia, que ha alternado entre los candidatos republicanos y demócratas en las dos últimas elecciones presidenciales, ha sido tan amplia —más de 4 millones de votantes— que un alto funcionario de la oficina del secretario de Estado dijo que los centros electorales podrían parecer un “pueblo fantasma” en el gran día.
Hasta el lunes, el seguimiento de la votación anticipada a nivel nacional realizado por Associated Press mostró que ya se habían depositado aproximadamente 82 millones de boletas, ligeramente más de la mitad del total de votos en la elección presidencial de hace cuatro años. Ese fenómeno se ha visto impulsado en parte por los votantes republicanos, que votaron por adelantado en mayor proporción que en comicios anteriores recientes después de una campaña del expresidente Donald Trump y el Comité Nacional Republicano para contrarrestar la ventaja de los demócratas en la votación anticipada.
A pesar de las largas filas en algunos lugares y algunos contratiempos que son comunes en todas las elecciones, la votación anticipada en persona y por correo se llevó a cabo sin mayores problemas.
Esto incluyó partes del oeste de Carolina del Norte azotadas el mes pasado por el huracán Helene. Los funcionarios electorales estatales y locales, beneficiándose de los cambios realizados por la legislatura controlada por los republicanos, realizaron un esfuerzo hercúleo para asegurar que los residentes pudieran emitir sus votos mientras lidiaban con cortes de electricidad, falta de agua y caminos destruidos.
Para cuando terminó la votación anticipada en Carolina del Norte el sábado, más de 4.4 millones de votantes, o casi el 57% de todos los votantes registrados en el estado, habían emitido sus votos. Hasta el lunes, la participación en los 25 condados del oeste afectados por el huracán fue aún más fuerte, con un 59% de los votantes registrados, dijo Karen Brinson Bell, directora ejecutiva de la junta electoral del estado.