Con herramientas basadas en el cuerpo, el movimiento y la lengua de señas, el Ministerio de Cultura desarrolla la capacitación “Movimiento, Cuerpo y Señas”, dirigida a docentes y profesionales del arte interesados en ampliar las posibilidades de enseñanza y participación de personas sordas y con discapacidad.
La iniciativa, organizada por la Oficina de Equiparación de Oportunidades y Género, está a cargo del artista sordo colombiano Christian Briceño, quien comparte durante esta semana metodologías y experiencias aplicadas a la danza y a los procesos de creación artística inclusiva.
Lastenia González, directora de la Oficina de Equiparación de Oportunidades y Género, explicó que la capacitación forma parte de un proyecto de inversión que busca generar herramientas que puedan multiplicarse en centros educativos y artísticos del país.

González señaló que 60 docentes ya han sido capacitados y que se planifica ampliar este proyecto a otras provincias, incorporando experiencias internacionales y nuevas metodologías para la educación artística inclusiva; a la vez que acotó que la educación inclusiva debe formar parte del proceso integral formativo, para todos y con todos.
Por su parte, Christian Briceño destacó que la inclusión va más allá de contar con un intérprete y requiere que los docentes desarrollen herramientas para comunicarse directamente con sus estudiantes. “El profesor se adapta a mí y yo me adapto a él”, expresó, al explicar la importancia de establecer una conexión directa mediante la lengua de señas, el cuerpo y el movimiento.
La capacitación aborda temas como el cuerpo como herramienta de comunicación, la lengua de señas aplicada a la danza, el contacto corporal y los procesos de creación y composición, con miras al desarrollo de propuestas coreográficas inclusivas.
La viceministra de Cultura, Arianne Benedetti, resaltó que estos espacios permiten generar oportunidades para que las personas con discapacidad desarrollen sus capacidades y encuentren nuevas formas de expresión.
“Nuestro trabajo es brindar herramientas y generar oportunidades para que las personas con discapacidad puedan desarrollarse plenamente”, afirmó.
El programa contempla, además, un master class, sesiones de danza, encuentros con docentes y personas sordas y espacios de intercambio con artistas panameños, como parte de una agenda que busca ampliar la aplicación de herramientas de accesibilidad e inclusión en el ámbito cultural.