Francia se convirtió en el primer país de la Unión Europea en aprobar una ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a menores de 15 años, como parte de una estrategia para fortalecer la protección de la infancia y la adolescencia en el entorno digital. La medida fue respaldada por el Parlamento y cuenta con el apoyo del presidente Emmanuel Macron.
La nueva legislación establece que las plataformas digitales deberán implementar sistemas de verificación de edad para impedir la creación de cuentas por parte de menores de 15 años. Además, tendrán un período de transición para eliminar las cuentas existentes que no cumplan con el requisito de edad. La normativa entrará en vigor a partir del 1 de septiembre de 2026, aunque aún debe completar algunos procesos legales y regulatorios.
La iniciativa busca reducir los riesgos asociados al uso de las redes sociales, como el ciberacoso, la exposición a contenido perjudicial y los efectos negativos sobre la salud mental de niños y adolescentes. No obstante, la decisión también ha generado debate sobre la privacidad, la aplicación de los controles de edad y el impacto que podría tener en los derechos digitales de los menores.
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