Lo que inició como un instante inesperado en un concierto se transformó en una de las narrativas más comentadas del año en internet. Kristin Cabot decidió romper su silencio y compartir cómo fue su vida después de aparecer en una «kiss cam» en un concierto de Coldplay.
En una charla reciente en el pódcast de Oprah Winfrey, cabot mencionó que, luego de que el video se hiciera popular, su vida personal y laboral sufrió un cambio drástico. Para muchos, fue solo un clip viral, pero para ella significó enfrentarse a críticas enormes, acoso en redes sociales y un fuerte impacto en su vida familiar.
Relató que la reacción del público fue mucho más severa hacia ella que hacia el otro involucrado en el video, su entonces superior, con quien aseguró tenía una relación consensuada en un contexto personal complicado para ambos.
Cabot también admitió que la situación no fue la más adecuada, aunque enfatizó que nada puede justificar la magnitud de los atauqes que experimentó. Durante semanas, detalló, fue objeto de comentarios hirientes, amenazas y dudas que afectaron su imagen y su salud emocional de manera directa.
El video, que logró millones de visualizaciones en pocas horas, transformó un momento privado en un fenómeno global. «Pasé de ser una persona normal a estar al descubierto para millones,» insinuó durante la charla.
Además, destacó que muchas de las críticas vinieron de otras mujeres, lo que según comentó le llevó a reflexionar sobre cómo se juzgan ciertos hechos en las redes sociales.
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