El Gobierno de Brasil bajo de internet 506 sitios web de apuestas deportivas ilegales, después de que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva decretara la prohibición de esta actividad.
Se calcula que durante el años 2025, unos 25 millones de brasileños realizaron apuestas por un volumen estimado de 42.500 millones de dólares, mientras que la recaudación tributaria asociada al sector no alcanzó ni el 25% de la misma.
Durante el anuncio de la medida, Lula comparó esta actividad con la adicción a la droga y se refirió al impacto sobre el endeudamiento de las familias.
Esta decisión por parte del mandatario brasileño ocurre a una semana de las elecciones presidenciales en el país sudamericano.