El cannabis medicinal en Panamá ya es una realidad comercializada en diversas farmacias bajo estrictas normas sanitarias que garantizan un uso exclusivamente terapéutico y no recreativo.
Los productos se dividen entre el CBD, que no es psicoactivo y requiere una receta convencional, y el THC, considerado un medicamento controlado que exige autorización a través de una plataforma oficial del MINSA y supervisión médica constante.